viernes, 24 de julio de 2009
¿VERDADERAMENTE EL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL ESTÁ EDUCANDO?
También es pensar. Me recuerda esto mucho al mensaje que siempre transmite Koldo Saratxaga, exgerente de la multinacional IRIZAR: “del hacer, al pensar y al sentir”. Yo añadiría que de una forma sistémica y dinámica.
¿Cuándo tenemos tiempo para pensar, para incorporar esa información como conocimiento? Puede llegar un punto en el que, como dice Saramago, tendremos “tecnología cien y pensamiento cero”. La educación tiene que buscar las respuestas dentro, y luego, ponerlas en valor mediante la acción, actualizando nuestro ser.
Slowly.
martes, 30 de junio de 2009
¿CÓMO CONTRIBUIR A ELIMINAR LA POBREZA MATERIAL? ELIMINANDO LA POBREZA ESPIRITUAL
Y sin embargo, preferimos aceptar un mundo gobernado por las leyes del mercado, del poder, del egoísmo, del consumismo, de la ambición. Hemos abdicado de los valores y preferimos mirar hacia otro lado.
La brecha entre los ricos y los pobres de la tierra es cada vez mayor. Miles de personas viven en condiciones inhumanas. Hoy, ahora, mueren de hambre miles de personas cada día. La reacción que tienen es, en algunos casos, jugarse la vida en pateras, en otros casos caer en la tentación del fundamentalismo y la violencia. Pero no hay que mirar muy lejos. En nuestro entorno, acentuado por la crisis económica que padecemos, han aumentado los ciudadanos que viven en el umbral de la pobreza, personas destrozadas, sin autoestima, que acuden a los bancos de alimentos, a la beneficencia, porque se le ha acabado la prestación social.
Debemos enseñar esto, debemos educar para que conozcan esto, para interpretar estos hechos. Es “una verdad incómoda”. Todos tendríamos que ir alguna vez a verla para creerla.
Tenemos que exigir a los políticos, si no, nosotros los ciudadanos, nosotros los pueblos, no les vamos a seguir.
lunes, 22 de junio de 2009
GRACIAS, VICENTE
Él ayudó a mejorar las vidas de los pobres. Sostenía que, para acabar con la pobreza, la única estrategia es la acción.
Cada uno de nosotros debe preguntarse: Yo ¿qué puedo hacer? Siempre me ha emocionado la sentencia de Burke: “Qué pena que tanta gente, pensando que puede hacer muy poco, no haga nada”. Da igual que sea poco, un grano, una semilla, son aportaciones también.
Vicente está vivo en nuestra memoria, y ésta hace que recordemos sus grandes mensajes: “si no te olvidas de los pobres, nunca te equivocarás”. Gracias, Vicente.
jueves, 11 de junio de 2009
EL PODER CIUDADANO
Los diagnósticos de la crisis social ya están hechos. Ahora, a poner las soluciones.
La solución está en la gente. El poder ciudadano es inmenso.
Y con las nuevas tecnologías, el poder ciudadano va a poder expresarse libremente.
Yo soy un gran convencido de la importancia de la sociedad civil. O tomamos nosotros la responsabilidad de nuestros problemas y exigimos las cosas sabiendo que tenemos capacidades para presionar, o nos van a dar lo que quieran darnos, que es lo que está pasando en todo.
Creemos, como pide Federico Mayor Zaragoza, unas Naciones Unidas de ciudadanos que sean capaces de poner la dignidad de ser hombre por encima del sometimiento, la ciudadanía por encima de la sumisión.
domingo, 31 de mayo de 2009
VALORES
EF me comentó la semana pasada que la idea de proyecto social que quiero materializar chocará con las diversas culturas, creencias y religiones de las personas, siendo difícil que todas ellas se alineen con el mismo. Pensando en ello, quiero creer que trabajando en valores estas diferencias, lejos de ser barreras, deben convertirse en fuente de unión, riqueza y creatividad.
Los valores son los mismos para todos y, aunque aplicados en circunstancias únicas, puesto que todas las personas son distintas, se transmiten por contagio. Y es por ello la importancia nuclear que doy a su desarrollo.
Los valores existen. Son cualidades positivas, reales y tienen por ello una dimensión objetiva. Son también relacionales, es decir, nosotros lo captamos o no en una dimensión subjetiva que es esencial también.
Poner en práctica los valores positivos, aquellos que los antiguos griegos llamaban areté (una manera buena de ser), nos ayuda a realizarnos como seres humanos. Y esto es así porque las virtudes (que recibimos después de haberlas ejercitado) nos permite empoderarnos, es decir, dar poder a nuestras capacidades.
Los valores empoderantes se alimentan unos a otros y nos permiten caminar cerca de la esencia del ser humano. En ella se encuentra la consciencia de ser una persona única (yo) y poseer una vida singular y el sentido de la trascendencia que nos envuelve.
He seleccionado 15 valores para el proyecto solidario:
- En primer lugar el respeto mutuo como tronco común.
- Ponerse en lugar de otro como eje central, en el que la solidaridad se manifiesta mediante la caridad, entendida como prestar un servicio al prójimo como una respuesta a una necesidad inmediata en una determinada situación.
- Paciencia, constancia y prudencia como valores en el desarrollo del trabajo de la empresa social.
- Una rama formal, sólida, en la que el respeto madura en la responsabilidad y transparencia. Estos y los anteriores son como unos valores “adjetivos” para todos los demás.
- Otra rama en la que con la condición de la confianza, posibilita el diálogo, y este produce la tolerancia enriquecedora, generadora de cooperación eficaz.
- Viene luego una rama cálidamente humana, que pasa por la compasión, produce la identidad hacia un sentido de pertenencia y desemboca en la generosidad.
¿Por qué estos valores y no otros? Se me ha hecho difícil no citar muchos más. Por suerte, la correlación positiva entre los mismos hace que si crecemos en un valor crecemos en los demás.
miércoles, 27 de mayo de 2009
NECESIDAD
Me dicen: ¿por qué te metes en tantos jaleos? ¿por qué quieres cambiar el mundo? ¿por qué te interesa tanto fomentar valores sólidos? ¿por qué te implicas para cambiar la sociedad? ¿no son temas demasiado grandes para ti? ¿no deberían hacerlo otras personas? ¿no tienes bastante con tu trabajo y con tu familia?
Me acuerdo de la respuesta de un grumete bretón al periodista que le preguntaba cómo había podido hacer aquello: “era necesario”.
Simone Weil decía que demos lo que demos de nosotros mismos al prójimo o a una gran causa, si es por pura obediencia a una concepción clara de la relación entre las cosas, nos decidimos a ello sin esfuerzo, aunque lo realicemos con esfuerzo. No nos queda más remedio y no se deriva de ello ninguna inversión, ningún vacío que llenar, ningún deseo de recompensa.
Si vemos las relaciones entre las cosas, y a nosotros mismos como uno de los términos, la acción brota ahí con naturalidad.
Me dicen: ¿por qué te metes en tantos jaleos? ¿por qué quieres cambiar el mundo? ¿por qué te interesa tanto fomentar valores sólidos? ¿por qué te implicas para cambiar la sociedad?
Y yo les respondo: “es necesario”.
martes, 19 de mayo de 2009
NUESTRO MODELO ACTUAL DE SOCIEDAD NECESITA DE UN "TSUNAMI"
Es vital modificar el modelo actual de comportamiento de la sociedad. Necesitamos un cambio sistémico positivo apoyado en valores. Es necesario que los jóvenes tengan una verdadero “apoyo social percibido”, o que al menos perciban ese apoyo social. Los jóvenes son el futuro.