sábado, 17 de octubre de 2009

ENSEÑEMOS Y FACILITEMOS EL CAMBIO

Tendemos a estar tan ocupados con nuestras tareas cotidianas, que nos olvidamos de mirar por la ventana, para ver-te para ver-estacosa, para ver en qué punto del camino nos encontramos y para reflexionar acerca de adonde queremos llegar.

Estoy convencido, como dice Yunus, que la mayoría de personas, especialmente jóvenes, se sentirán realmente motivadas por las empresas sociales y por su potencial para transformar el mundo. Todo lo que hace falta es la estructura económica y social que lo permita, enseñar las habilidades necesarias, fomentar la participación y enseñar el camino.

Porque cuando sepamos adonde queremos dirigirnos, llegar allí será mucho más fácil.

martes, 29 de septiembre de 2009

OTRAS MANIFESTACIONES DE LA CARIDAD

Dicen algunos que la caridad no siempre es la respuesta para ayudar a salir de la pobreza. Creo que entienden por ella sólo a la limosna que se da. Puede ser que las limosnas fomenten la dependencia en lugar de la autoayuda y la confianza en uno mismo.

En la Carta Encíclica de Benedicto XVI sobre el amor cristiano, se entiende por caridad a prestar un servicio al prójimo como una respuesta a una necesidad inmediata en una determinada situación, como el hambre en el mundo. O sea, caridad, como manifestación del amor gratuito al prójimo. Este servicio está relacionado con el compromiso necesario por la justicia.

Entre las múltiples estructuras de servicio caritativo en el contexto social actual, las de voluntariado son sumamente importantes hoy día porque son, en palabras de Benedicto, una “escuela de vida para los jóvenes, que educa a la solidaridad y a estar disponibles para dar no sólo algo, sino a sí mismos”.

Pero la limosna (también el voluntariado), podrían crear también una situación de poder unilateral. Los beneficiarios persiguen que se les concedan favores, en lugar de reclamar lo que se merecen. En consecuencia, no tienen voz y desaparecen la responsabilidad y la transparencia.

Démonos cuenta que las personas pobres también pueden actuar. Los pobres pueden ser emprendedores, trabajar por cuenta propia y generar trabajo para otros. La existencia de nuestras personalidades multidimensionales implica que no todas las empresas deberían estar obligadas al objetivo único de la maximización de los beneficios. Y es aquí donde entra el nuevo concepto de “empresa social”.

Existen dos tipos de empresas sociales: una, propiedad de inversores con objetivos sociales y la otra, empresas que maximizan beneficios, pero que son propiedad de personas pobres o desfavorecidas. Considero que ambos tipos son instrumentos para servir al planeta y a las personas, especialmente a los más desfavorecidos, de la mejor manera posible.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

¿CÓMO PODRÍAMOS TRANSFORMAR NUESTRO SISTEMA SOCIOECONÓMICO PARA QUE NO SÓLO FUESE EFICAZ SINO TAMBIÉN COMPASIVO? ¡CREAMOS EMPRESAS SOCIALES!

Me pregunto si no estarán agotándose las posibilidades de nuestros modelos económicos y si la elevada tasa de paro a la que asistimos no será un fenómeno estructural y muy profundo, en lugar de meramente coyuntural. Quizá siempre haya un número considerable (y probablemente creciente) de personas que no puedan encontrar un buen trabajo. ¿Cómo podríamos transformar, me pregunto, nuestro sistema para que no sólo fuese eficaz, sino también compasivo? Modificar el sistema económico en un sentido más compasivo también proporcionaría una mayor estabilidad a nuestros sistemas políticos. Estas son frases de Alvin Weinberg, antiguo director del Oak Ridge National Laboratory, fundador del Institute for Energy Analysis y consejero de la política científica de dos presidentes de Estados Unidos.

Pero la ceguera mental que tiene la actitud económica de los sistemas económicos actuales, carece de la capacidad de asumir el punto de vista de los demás. La empatía es esencial para un capitalismo compasivo que tenga en cuenta el sufrimiento humano y su alivio.

Todo esto justifica la necesidad de crear una sociedad compasiva. Decía en alguna entrada anterior que ayudar a los demás nos hace felices. Aquel es un aspecto de la naturaleza humana al que no se presta la menor atención en el mundo empresarial. Las empresas sociales satisfacen esta necesidad humana y ése es el motivo que las convierte en fuente de inspiración.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

LA IMPORTANCIA DE LAS RELACIONES

El ser humano es social por naturaleza y necesita relacionarse con los demás. El concepto de sociedad, decía Savater (1947), viene del hecho de que somos socios. Así que estamos vinculados y debemos ser conscientes de ello.

También es comúnmente aceptada la correspondencia, muy clara y fuerte, entre las relaciones sociales y la felicidad.

Y si la felicidad, la compasión y la colaboración en general están relacionadas con la supervivencia y con el bienestar, ¿a qué estamos esperando?

La felicidad no es cosa de la sociedad. Es una aspiración y un deseo individual.

lunes, 24 de agosto de 2009

¿QUIÉN DICE QUE EL DESEO DE HACER GRANDES COSAS POR EL MUNDO NO PUEDE SER UNA FUERZA IGUALMENTE PODEROSA EN LA CONDUCTA HUMANA?

Según el premio nobel Muhammad Yunus, una de las características más enraizadas en los seres humanos es el deseo de ayudar a los demás.

Por otro lado, el psicólogo Daniel Goleman señala que de las muchas variables que intervienen en el altruismo, el hecho de tener tiempo suficiente para prestar atención ha demostrado ser especialmente crítica porque, en tal caso, nuestra empatía aumenta y, con ella, también lo hace la probabilidad de establecer un vínculo emocional.

Pero desgraciadamente, el generalizado mal uso de las tecnologías, tan presente y necesario hoy día en nuestra sociedad, nos desconecta del contacto personal con amigos, colegas, familia y entorno, intensificando el aislamiento social. Una desconexión que proporciona la justificación perfecta no solo para no reconocer a los demás como seres humanos, sino para no advertir siquiera su presencia y tratarlos como meros objetos. En la medida en que la tecnología se apodera de la atención de las personas y la desvía hacia una realidad virtual, ésta acaba insensibilizándolas.

El simple hecho de prestar atención nos puede movilizar a la acción, pues parece que la probabilidad de prestar ayuda aumenta cuando prestamos la atención suficiente como para sentir empatía.

Salgamos de nuestro trance y hagamos actos “edificantes” (término con lo que los psicólogos se refieren al efecto que provoca en nosotros la observación de un acto bondadoso). La investigación realizada al respecto sugiere que este tipo de situaciones pueden ser contagiosas. En este sentido, tan sólo presenciar un acto bondadoso moviliza el impulso de realizar otro.

viernes, 31 de julio de 2009

¿POR QUÉ NO HACEMOS AQUELLO QUE VERDADERAMENTE NOS HACE FELICES?

Hace unos días escribí un post en varias redes sociales, preguntando por elementos o factores sin los cuáles les sería imposible seguir viviendo.

El resultado de un estudio realizado por la Universidad de Michigan es sorprendente, porque es el mismo en todas las razas, en todos los países, culturas y religiones. La humanidad busca lo mismo y quiere lo mismo. Son experiencias, no son cosas.

Son valores. Todo son valores. La humanidad entera busca lo mismo. Pero en realidad estamos tan orientados a lo que tiene el vecino, que no prestamos atención, tiempo y energía a lo que si tenemos, a lo que sí funciona, a lo que a humanidad entera quiere. Y al no prestar atención a lo que importa, no estamos permitiendo que esos valores crezcan y se desarrollen.

viernes, 24 de julio de 2009

¿VERDADERAMENTE EL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL ESTÁ EDUCANDO?

Como decía Francisco Giner de los Ríos (1839-1915), educar es aprender a dirigir con sentido la propia vida. Lo esencial de la educación es ser, aprender a ser.

También es pensar. Me recuerda esto mucho al mensaje que siempre transmite Koldo Saratxaga, exgerente de la multinacional IRIZAR: “del hacer, al pensar y al sentir”. Yo añadiría que de una forma sistémica y dinámica.

¿Cuándo tenemos tiempo para pensar, para incorporar esa información como conocimiento? Puede llegar un punto en el que, como dice Saramago, tendremos “tecnología cien y pensamiento cero”. La educación tiene que buscar las respuestas dentro, y luego, ponerlas en valor mediante la acción, actualizando nuestro ser.

Slowly.