Queridos Reyes Magos:
Dicen que cuando estamos cerca de la muerte recordamos con más intensidad los acontecimientos de nuestra infancia. Y uno de los más recurrentes es el de la madre. He pensado en ello y creo que volvemos a lo que más nos importa. A los olores, los sabores, al recuerdo de la risa contagiosa y desprendida, siempre gratuita. Al amor de nuestra madre y su protección.
Quizás sea verdad que durante el embarazo se constituye un vínculo entre madre e hijo y que permite esa singularidad de amor y protección.
Todo lo que soy se lo debo a mi madre. A lo mejor no se lo muestro. Porque en este mundo de hoy, nuestra principal aspiración es “vivir nuestra propia vida”. Pero luego, al final, siempre volvemos a ella. Y la reconocemos. Según Sennett, nuestra identidad lleva implícita el relato de nuestra vida. Y esa vida no se puede concebir sin nuestra madre.
Tampoco me imaginaba la profundidad del amor de una madre por su hijo hasta que no lo he comprobado en el de mi mujer hacia los míos. Una madre siempre piensa por ella y por su hijo. He tenido que tener uno para saberlo.
Queridos Reyes Magos, a ver si puede ser que me traigáis lo que os voy a pedir. Para mi madre lo más bonito que podáis encontrar pues se merece todo y mucho más.
El mundo entero para mi madre.
jueves, 31 de diciembre de 2009
domingo, 27 de diciembre de 2009
A TODAS LAS ALMAS INTRANQUILAS
“Tuve suerte, supe pronto en mi vida qué era lo que deseaba hacer. Woz y yo creamos Apple en la cochera de mi padre cuando tenía 20 años” (Steve Jobs).
No todos tenemos la misma suerte que Steve (me refiero a lo de saber qué es lo que quiere y no a ser socio fundador de una gran mutinacional). Posiblemente nos inclinemos a pensar en cosas como que tuvo una suerte increíble al estar en el momento y lugar adecuados; o que es un genio; o, simplemente, falsa modestia. Pero sinceramente creo que no es nada de eso.
Steve Jobs lleva algún tiempo con un cáncer de páncreas que lo está consumiendo y, a pesar de todo, no pierde la ilusión. O la fe.
En esa misma conferencia que impartía ya enfermo a estudiantes universitarios, continuaba diciendo: “No perdáis la fe. Tenéis que encontrar qué es lo que amáis. Si aún no lo habéis encontrado, seguid buscando. No os conforméis. Como en todo lo que tiene que ver con el corazón, lo sabréis cuando lo hayáis encontrado”.
Esto es lo que me motiva.
No todos tenemos la misma suerte que Steve (me refiero a lo de saber qué es lo que quiere y no a ser socio fundador de una gran mutinacional). Posiblemente nos inclinemos a pensar en cosas como que tuvo una suerte increíble al estar en el momento y lugar adecuados; o que es un genio; o, simplemente, falsa modestia. Pero sinceramente creo que no es nada de eso.
Steve Jobs lleva algún tiempo con un cáncer de páncreas que lo está consumiendo y, a pesar de todo, no pierde la ilusión. O la fe.
En esa misma conferencia que impartía ya enfermo a estudiantes universitarios, continuaba diciendo: “No perdáis la fe. Tenéis que encontrar qué es lo que amáis. Si aún no lo habéis encontrado, seguid buscando. No os conforméis. Como en todo lo que tiene que ver con el corazón, lo sabréis cuando lo hayáis encontrado”.
Esto es lo que me motiva.
martes, 8 de diciembre de 2009
COLABORACCION
Hoy se ha concebido la página web www.colaboraccion.org. Es mi deseo compartirla con todas aquellas personas que tengan ganas de ayudar a mejorar el mundo.
No sé como implicaros, pero quiero que la gente cree un futuro en el que se pueda sentir partícipe.
¿Cómo puedo hacer que este proyecto tenga sentido para la gente desde el principio? Esta página pretende ser una plataforma, a fin de conseguir así la colaboración y proporcionar un entorno en el que la creatividad y la acción puedan florecer. En un principio contamos un blog, una wiki y grupos en las principales redes sociales virtuales como idealistas, facebook y linkedin. Abriré las APIs para que todos colaboremos de igual a igual. Pero no soy un experto en estos temas, y estoy seguro que entre todos, trabajando en red, usando la web 2.0 como herramienta de información, comunicación y colaboración y como medio para fortalecer el sentido de pertenencia podremos podemos construir una fuerza global de personas dedicadas a aplicar su talento a los problemas sociales más graves del mundo.
Son muchas las cosas que podemos hacer: crear un mercado de ideas, contar y visualizar experiencias, creación de social media wiki, creación de una red social virtual…
Os animo a participar en el proyecto.
No sé como implicaros, pero quiero que la gente cree un futuro en el que se pueda sentir partícipe.
¿Cómo puedo hacer que este proyecto tenga sentido para la gente desde el principio? Esta página pretende ser una plataforma, a fin de conseguir así la colaboración y proporcionar un entorno en el que la creatividad y la acción puedan florecer. En un principio contamos un blog, una wiki y grupos en las principales redes sociales virtuales como idealistas, facebook y linkedin. Abriré las APIs para que todos colaboremos de igual a igual. Pero no soy un experto en estos temas, y estoy seguro que entre todos, trabajando en red, usando la web 2.0 como herramienta de información, comunicación y colaboración y como medio para fortalecer el sentido de pertenencia podremos podemos construir una fuerza global de personas dedicadas a aplicar su talento a los problemas sociales más graves del mundo.
Son muchas las cosas que podemos hacer: crear un mercado de ideas, contar y visualizar experiencias, creación de social media wiki, creación de una red social virtual…
Os animo a participar en el proyecto.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
¿SOMOS SOLIDARIOS?
En los últimos tiempos se han publicado numerosos estudios sociológicos sobre los españoles y los valores sociales que defienden y que tratan de llevar a la práctica. En todos ellos, con mayor o menor diferencia de porcentajes estadísticos, se recogen algunas de las siguientes tendencias:
- Los españoles tenemos poco hábito a asociarnos; seguimos manteniendo un individualismo práctico que dificulta trabajar en colaboración con los demás en un proyecto colectivo.
- El número de voluntarios que trabajan para ONG es bastante bajo si lo comparamos con el de la mayoría de países de la Unión Europea.
- Mostramos una gran solidaridad (y colaboramos con bastante ayuda económica en esos casos) ante catástrofes o situaciones de emergencia ocasionales (como un terremoto con cientos de muertos en un país lejano, por ejemplo), pero nuestra solidaridad en el día a día para con los necesitados es muy escasa.
- En las encuestas afirmamos ser poco racistas y xenófobos; en cambio, en nuestra vida cotidiana no facilitamos la integración de ciertos colectivos de emigrantes, sobre todo los pertenecientes a culturas diferentes de las nuestras.
- Los jóvenes españoles son muy idealistas y se sienten comprometidos teóricamente con la solidaridad internacional, pero luego no dedican su tiempo a contribuir a ella.
- Los españoles tenemos poco hábito a asociarnos; seguimos manteniendo un individualismo práctico que dificulta trabajar en colaboración con los demás en un proyecto colectivo.
- El número de voluntarios que trabajan para ONG es bastante bajo si lo comparamos con el de la mayoría de países de la Unión Europea.
- Mostramos una gran solidaridad (y colaboramos con bastante ayuda económica en esos casos) ante catástrofes o situaciones de emergencia ocasionales (como un terremoto con cientos de muertos en un país lejano, por ejemplo), pero nuestra solidaridad en el día a día para con los necesitados es muy escasa.
- En las encuestas afirmamos ser poco racistas y xenófobos; en cambio, en nuestra vida cotidiana no facilitamos la integración de ciertos colectivos de emigrantes, sobre todo los pertenecientes a culturas diferentes de las nuestras.
- Los jóvenes españoles son muy idealistas y se sienten comprometidos teóricamente con la solidaridad internacional, pero luego no dedican su tiempo a contribuir a ella.
viernes, 20 de noviembre de 2009
¿POR QUÉ SOMOS COMO SOMOS?
Conversando con un amigo sobre la última entrada en el blog, intuí que había sido demasiado “cruel” con mis opiniones sobre el comportamiento de la Iglesia y que quizás estaba generalizando demasiado.
Tenía toda la razón. Es más, inmediatamente después de dar al botón de “publicar”, yo ya había pensado lo mismo. Demasiado tarde.
Hay que ver Juan Diego que poco tacto tienes. Me pasa siempre. Cuando estoy tratando sobre temas que me preocupan o sobre asuntos de índole profesional hay veces que soy muy directo con las personas, queriendo decir lo que pienso tal y como lo pienso. Pero en mi caso, por desgracia, las palabras muchas veces no expresan correctamente mis pensamientos. Me viene ahora mismo a la cabeza un estudio en el que decía que el lenguaje como herramienta de comunicación es, en términos evolutivos, lo que distingue al hombre del animal. Si esto fuera así, perteneceré al reino animal, puesto que no comunico bien. Me refiero a transmitir con la palabra (oral o escrita). Y no digo siquiera que el receptor entienda, mediante lo que he dicho, lo que pienso.
Tengo muchos defectos (¿congénitos?). No solo este que comento. Soy consciente de ellos. Quizás por eso me doy cuenta, casi al momento, que he vuelto a equivocarme. Y reconozco cuando me recuerdan esta debilidad. Pero continúo equivocándome.
Entendiendo que es parte de mi carácter. Soy transparente (aunque en otras manifestaciones de mi personalidad soy muy introspectivo). Todos somos seres multidimensionales. Ahora bien, ¿debo aceptar esos rasgos de mi carácter que no me gustan y vivir con ellos? y decir: ¡qué le voy a hacer si es que yo soy así!
En mi caso tengo claro que no. Creo firmemente que hay que hacer a diario examen de conciencia y procurar moldear nuestra personalidad para que cada día seamos un poco mejores. Y posiblemente sigamos equivocándonos mil veces y otras mil en lo mismo. Pero no importa. No debemos ni desesperarnos ni abandonarnos, sino aceptar el error, aprender de él y asumir que posiblemente volvamos a equivocarnos.
Cuando pensemos en cómo éramos hace unos años, nos daremos cuenta de que no somos la misma persona. Que hemos cambiado. Todos los días cambiamos, aunque no seamos conscientes de la diferencia entre el yo-ayer y el yo-ahora.
Aceptar nuestro yo dinámico y nuestra personalidad multidimensional nos permite evolucionar positivamente. Y nunca es tarde para eso.
Tenía toda la razón. Es más, inmediatamente después de dar al botón de “publicar”, yo ya había pensado lo mismo. Demasiado tarde.
Hay que ver Juan Diego que poco tacto tienes. Me pasa siempre. Cuando estoy tratando sobre temas que me preocupan o sobre asuntos de índole profesional hay veces que soy muy directo con las personas, queriendo decir lo que pienso tal y como lo pienso. Pero en mi caso, por desgracia, las palabras muchas veces no expresan correctamente mis pensamientos. Me viene ahora mismo a la cabeza un estudio en el que decía que el lenguaje como herramienta de comunicación es, en términos evolutivos, lo que distingue al hombre del animal. Si esto fuera así, perteneceré al reino animal, puesto que no comunico bien. Me refiero a transmitir con la palabra (oral o escrita). Y no digo siquiera que el receptor entienda, mediante lo que he dicho, lo que pienso.
Tengo muchos defectos (¿congénitos?). No solo este que comento. Soy consciente de ellos. Quizás por eso me doy cuenta, casi al momento, que he vuelto a equivocarme. Y reconozco cuando me recuerdan esta debilidad. Pero continúo equivocándome.
Entendiendo que es parte de mi carácter. Soy transparente (aunque en otras manifestaciones de mi personalidad soy muy introspectivo). Todos somos seres multidimensionales. Ahora bien, ¿debo aceptar esos rasgos de mi carácter que no me gustan y vivir con ellos? y decir: ¡qué le voy a hacer si es que yo soy así!
En mi caso tengo claro que no. Creo firmemente que hay que hacer a diario examen de conciencia y procurar moldear nuestra personalidad para que cada día seamos un poco mejores. Y posiblemente sigamos equivocándonos mil veces y otras mil en lo mismo. Pero no importa. No debemos ni desesperarnos ni abandonarnos, sino aceptar el error, aprender de él y asumir que posiblemente volvamos a equivocarnos.
Cuando pensemos en cómo éramos hace unos años, nos daremos cuenta de que no somos la misma persona. Que hemos cambiado. Todos los días cambiamos, aunque no seamos conscientes de la diferencia entre el yo-ayer y el yo-ahora.
Aceptar nuestro yo dinámico y nuestra personalidad multidimensional nos permite evolucionar positivamente. Y nunca es tarde para eso.
sábado, 31 de octubre de 2009
HALLOWEEN Y LA HOGUERA DE LAS VANIDADES


La Iglesia católica considera que "los padres deben encauzar la fiesta de Halloween", que cada año es más popular entre niños y adolescentes en España, "hacia lo bueno, y no fomentar el terror y la muerte". El director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Liturgia de la Conferencia Episcopal Española, el padre Joan María Canals, ha explicado que Halloween "no es inocente, pues tiene un trasfondo de ocultismo y de otros tipos de corrientes que dejan su huella de anticristianismo". Canals asegura que en Halloween "se afirma que los niños se deben divertir como lo hacen con otras fiestas. Se disfrazan de brujas, vampiros, fantasmas, con máscaras de cadáveres, esqueletos. Los padres favorecen este tipo de fiesta y que jueguen con elementos de muerte, pero ellos mismos son los que, cuando muere un familiar, los apartan para que no vean al familiar muerto. En este caso la pedagogía se resiente por falta de lógica".
Por otro lado, dice también que "la Iglesia católica en la fiesta de Todos los Santos celebra la santidad de Dios en los Santos. El Evangelio de este día es el texto del sermón de las Bienaventuranzas que es el programa de vida presentado por Jesús a todos los que le quieren seguir y comprometen su vida por el Evangelio", añade Canals. Al día siguiente, la Iglesia católica celebra la conmemoración de los fieles para recordar difuntos, orando por ellos, lo que constituye "una fiesta que estimula a la vida, y no a la muerte".
En cierto sentido tiene razón, pero siento que la intención en la proclama es denunciar este tipo de festividad que se está adoptando en nuestra sociedad. Los niños se divierten con este tipo de cosas y no creo que se contaminen del trasfondo de ocultismo que pudiera llevar la fiesta (si es que lo tuviera, pues creo que ahora se trata de sólo unas horas de divertimento para los niños). Y digo yo: ¿no se habla del bien y del mal de forma explícita en los cuentos de niños (léase Blancanieves y otros muchos)? ¿Y en el Antiguo Testamento? Dice Canals que la fiesta de Todos los Santos estimula a la vida, y no a la muerte. Pues con qué mala pedagogía se transmite este mensaje.
Hay otro sector de la población que critica la fiesta de Halloween porque considera que estamos importando el modelo social norteamericano. Otros porque es producto de una campaña comercial bien ejecutada. También tienen razón.
Yo creo que las fiestas son buenas. Jesús hacía de cualquier momento u ocasión una fiesta. En esta sociedad nuestra multicultural, creo que es bueno asimilar fiestas de los que viven con nosotros. Tampoco olvidar las nuestras. Y adaptarlas a los tiempos.
Señores de la Iglesia: En estos tiempos de falta de valores la Iglesia está perdiendo una grandísima oportunidad. Pero deberá cambiar su discurso rancio, sus rituales anacrónicos y conectar más y mejor con la gente, con el pueblo, con las personas. Con los jóvenes.
Os presento a mi hija de esta tarde: ¿De verdad se creen que estoy fomentando el terror? ¿Qué pensará ella?.
jueves, 29 de octubre de 2009
MÁS SOBRE LA FELICIDAD Y LAS RELACIONES
Según Daniel Kahneman, psicólogo de la Universidad de Princeton y Premio Nobel de economía, las personas ricas no son las más felices, porque cuanto más dinero tenemos, más elevadas son nuestras expectativas, lo que nos lleva a aspirar a placeres más caros. Utiliza la imagen de la rueda de molino (la llama rueda de molino hedónica) para explicar la escasa correlación existente entre las satisfacción con la vida y las circunstancias vitales (como la riqueza, por ejemplo). Así pues, esa rueda de molino jamás se detiene: “es cierto que los ricos pueden experimentar más placeres que los pobres, pero no lo es menos que, para quedar igualmente satisfechos, requieren también de más placer” dice Kahneman.
Pero su investigación también sugiere una vía de escape de la rueda de molino hedónica: el establecimiento de relaciones más gratificantes. Una investigación realizada por él y su equipo, puso de relieve que la felicidad no depende tanto del nivel de ingresos, de presiones laborales ni del estado civil, como de las personas con las que se relacionaban.
Pero su investigación también sugiere una vía de escape de la rueda de molino hedónica: el establecimiento de relaciones más gratificantes. Una investigación realizada por él y su equipo, puso de relieve que la felicidad no depende tanto del nivel de ingresos, de presiones laborales ni del estado civil, como de las personas con las que se relacionaban.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)