sábado, 15 de octubre de 2016

PROCESO Y RESULTADOS

Las empresas están diseñadas para propósitos específicos, como producir valor para sus clientes o rendimientos para sus accionistas. Pero, aunque es importante plantearse objetivos, lo verdaderamente relevante es centrarse en el proceso y no en los resultados. ¿Alguna vez han visto a un niño que está aprendiendo a caminar? Se cae y se vuelve a levantar, y lo vuelve a intentar, y se vuelve a caer. Y así hasta que logra mantenerse en pie y dar sus primeros pasos. ¿Qué pasaría si, tras caerse la primera vez, el niño abandonara porque no lo ha conseguido o porque cree que no lo va a conseguir. ¿Se han fijado en la cara del niño? Nunca es de desánimo, sino de satisfacción. Acepta las circunstancias y su situación tal como son, sin cuestionarlas, y sigue enfrascado en el proceso. Centrarse en los resultados desanima, por lo que si queremos ser felices, nos debemos centrar en el trabajo, en el camino, en el proceso.

miércoles, 23 de marzo de 2016

EL LLANTO EN EL NACIMIENTO

Los bebés son las únicas criaturas que lloran cuando nacen. ¿Por qué lloran? me pregunto. Por todo: por salir, por expresarse, por hacerse notar, porque es débil, porque tiene miedo, porque necesita ayuda... Vamos, igual que la empresa.

sábado, 23 de enero de 2016

MI MODELO DE EMPRESA (MIMEM)

El objetivo de una empresa no debe ser la escalabilidad; ni siquiera el crecimiento (1); ni, por supuesto, su venta (2). Todo esto es lo que vienen enseñándonos los nuevos gurús de las startups. Pero están totalmente equivocados. Una empresa es un proyecto de vida. En este ideal, como dice Salvador Pániker, “debemos alcanzar el concepto de lo retroprogresivo”, conseguir que la revolución tecnológica nos lleve de vuelta al origen. Quisiera recuperar los conceptos de barrio y artesano. Como un barrio imagino al ecosistema de empresas. Y a la empresa como una tienda de barrio. Pero de un nuevo barrio, donde aparecen nuevas relaciones y nuevas formas de interacción e interdependencia. Por tanto, a nuevos barrios, nuevos modelos. Un barrio lo conforman espacio y personas, todas ellas habitantes que cuentan con una identidad propia y un sentido de pertenencia a su barrio. Sus señas de identidad son las relaciones y la interacción. Los habitantes del barrio tienen un carácter peculiar dual. Porque son clientes y a la vez dueños de otras tiendas, mantienen relaciones de interdependencia. Porque sus acciones bien como clientes, bien como empresarios influyen en las decisiones (y posteriores acciones) de los otros vecinos. Los clientes y las tiendas se conocen y se necesitan. Pero ¿cuáles son los límites del barrio? La interdependencia ahora incluye a más gente que nunca ya que la gente está menos limitada por la proximidad geográfica (3). Y el empresario de hoy puede ser móvil, o sea, que se puede moverse o relacionarse con cualquier persona de cualquier parte del mundo. Pero en cada lugar que esté, quiere conocer lo que tiene "a su alrededor". En ese ahora su barrio. Las tecnologías lo permiten. Toda empresa debe organizarse en torno al cliente-persona. Se hace imprescindible conocerlo: "Oh, sí, señor Martín, la última vez que nos vimos en su teléfono nos preguntó qué tiempo hacía en Berlin, y ahora se pone en contacto con nosotros a través de su portátil en Berlin, así que tal vez le gustaría que le informáramos de algún encuentro de programadores en las inmediaciones y, por cierto, le gustará saber que el tiempo en casa es lóbrego y deprimente. El señor Martín es móvil incluso aunque no esté utilizando su dispositivo móvil. Proporcionarle información local relevante no significa atarlo a un código postal. Móvil significa a mí alrededor. Móvil significa contexto: saber quién es nuestro cliente, dónde está, adónde va, qué compra..."(4). Las empresas del barrio de hoy deben ser especializadas. Deben proveer productos o servicios que son necesarios. Serán rentables gracias a que aportan valor a un cliente que conocen muy bien. Esté donde esté ese cliente. Tienen que estar en contacto con él. Los clientes-persona se encuentran desperdigados por el mundo (el barrio ya no como espacio físico). Pero Internet y la tecnología nos permiten conectarnos con ellos y establecer una red. Así, las empresas de hoy serán pequeñas empresas artesanales, compuestas de artesanos digitales, relacionales e interdependientes. (1) “La felicidad no está en la facturación, sino en el beneficio” (Trías, 2007: 168) (2) Blanco, C. (2013). Los principales errores de los emprendedores. (3) Castells, M. (ed.) 2004. The Network Society. A cross-cultural perspective. Cheltenham: Edward Elgar. (4) Jarvis, J. (2015). El fin de los medios de comunicación de masas. Gestión 2000, Barcelona.

sábado, 26 de diciembre de 2015

¿ERES UN/UNA SUPERVIVIENTE O ERES DE LOS/LAS DEL BIEN COMÚN?

Ahora que está muy de moda eso del consumo colaborativo, economía del bien común, etc. Te pregunto: ¿Usas blablacar porque es más barato o porque te preocupa el medio ambiente? ¿Quieres ser presidente, rector, diputado, concejal porque piensas en tu posición y los privilegios o porque quieres ayudar a la sociedad que representas? ¿Vas a un comedor social porque de verdad lo necesitas o porque así puedes seguir manteniendo tu ADSL? ¿Vas en primera porque vale casi lo mismo o porque te gusta ir en primera? ¿Quieres agua ya porque ahora te hace falta o porque hace falta? ¿Das una subvención al proyecto que lo necesita o a tu amigo que lo necesita? ¿Investigas para conseguir tu sexenio o para aportar valor? ¿Impartes clases porque te pagan o porque quieres mejorar las perspectivas profesionales de tus alumnos? No hay medias tintas. O eres un superviviente o vives por el bien común. ¿Quieres saber en qué bando estás? Busca en tu interior. Ahí encontrarás la respuesta. Y no te preocupes, el instinto de supervivencia ha estado siempre con nosotros.

lunes, 28 de septiembre de 2015

LEM: EL COMIENZO DE UNA NUEVA VIDA

Personalmente opino que hay vida humana desde que el embrión existe. Y, por tanto, hay empresa desde que la idea empresarial existe. Lo que pasa es que si el proceso de desarrollo de la idea no acaba en la constitución mediante una forma jurídica empresarial que le de validez en el tráfico mercantil, todo se habrá quedado en una empresa en potencia. Pasa lo mismo que si se interrumpe el embarazo o se dan problemas durante el mismo que impiden el nacimiento. Daniel Bor, doctor en neurología cognitiva por la Universidad de Cambridge, asegura que es imposible que la conciencia, al menos en una forma que podamos reconocer como humana, aparezca hasta las 33 semanas de embarazo. Si aceptamos que sin conciencia no hay vida humana es que tampoco existe cuando dormimos o cuando nos anestesian. Esta es una cuestión que se plantea habitualmente. Otra cuestión diferente es que el feto adquiera todas sus características plenamente humanas a partir de un punto, y que haya quien piense que la vida es disponible hasta ese punto. Es en ese periodo, a partir de las 33 semanas, cuando la idea se convierte en oportunidad. Ahora bien, ¿la idea es lo más importante? La idea es una parte importante, pero no lo más importante.

domingo, 31 de mayo de 2015

LIFE ENTERPRISE MANAGEMENT (LEM)

Estoy convencido que todos los sistemas vivos están interconectados y son interdependientes. Llevo años aprendiendo de estos sistemas complejos, caóticos, auto-organizados (Morin, Capra, Mandelbrot, Maturana y Varela, Dalai Lama, Jager y muchos más me han abierto este camino). Y creo que ha llegado el momento de aplicar lo aprendido (Make It Yourself). Mi objetivo en estos próximos meses será desarrollar un marco conceptual que nos capacite para adoptar un enfoque sistémico y unificado en la gestión de las empresas del siglo XXI. Creo que la especie humana es un pequeño elemento del Universo; ni más, ni menos importante que otros. Somos un fractal. Y que, como dicen los científicos, estamos compuestos de materia y de energía. Esta materia y energía es la misma que la del Universo. Pero también creo que existe y que somos algo más. Que somos todo y somos uno a la vez; pero esto no sé explicarlo. Así que si me veo como parte de un todo y que estamos interconectados en forma de red, quisiera extrapolar esta idea al concepto de empresa. Sería similar a la red metabólica de la célula. Solo que las células somos las personas y el proceso metabólico es el de producción de un producto o servicio que resuelve un problema que tiene el sistema (social). Me gustan los ejemplos concretos, tangibles, cercanos, directos. Porque creo que así somos capaces de entender mejor las cosas. Quisiera representar a la empresa como a una Persona. Y la vida de la empresa, como a la vida de esa Persona. Esa Persona es un sistema muy complejo, compuesta por células, con funciones (digestiva, respiratoria, motora, nerviosa, reproductora y circulatoria), con necesidades (alimentación…), que a lo largo de su vida cae enferma. Para ello contamos con ciertos síntomas (temperatura corporal, dolor…) que le permitirá al médico valorar la situación, realizar un diagnóstico y proponer un tratamiento (preventivo, curativo). El gestor será el médico. La Persona (empresa) se relaciona también con otras personas. Tiene sus redes cercanas, como la familia y amigos (clusters empresariales) y también se relaciona con otras personas o redes (proveedores, clientes, competidores…). En fin, que es lo mismo. Sólo que el cuerpo de la personas funciona de forma equilibrada en la mayoría de los casos (pongamos el ejemplo de millones de personas), teniendo mecanismos de defensa fuertes ante agresiones tanto internas como externas; y la empresa funciona de forma desequilibrada en la mayoría de los casos (pongamos el ejemplo de su tasa de mortalidad). ¿Qué pasa cuando una persona muere? Me imagino que vuelve a su ser. Somos todo y uno (la ola es el mar). Pero hay otras personas a las que habremos pasado el testigo, bien a través de nuestro ejemplo, enseñanza o descendencia. A este modelo lo voy a llamar, en principio, Life Enterprise Management (LEM). El gran reto del siglo XXI será el cambio del sistema de valores que subyace en la economía global, de modo que se convierta en compatible con los imperativos de dignidad humana y sostenibilidad ecológica. No lo digo yo solo, aunque lo vengo diciendo desde que empecé a escribir este blog. Tengo esperanza dentro de mí. Como dice Václav Havel, no como algo que vaya a salir bien, sino de que tiene sentido, sea cual sea el resultado final.

viernes, 8 de agosto de 2014

LOS VOY A Y LOS ANDO ¿TÚ DE QUÉ ERES?

      -         Papá este verano voy a sacarme el B1.
-          Pues hijo, estamos a 25 de julio. ¿Nos ponemos a ver una peli en inglés? La que quieras.
-          No, ahora, no (tendido en el sofá).
-          ¿Por qué? ¿Vas a hacer algo?
-          No.
-          ¿Entonces?
-          Papá, déjame.

      -           Papá, este verano voy a correr contigo.
-          ¿Te vienes esta tarde?
-          No, no estoy entrenado.
-          Venga, vamos despacio. En una semana ya me coges. ¿No ves que soy un viejo?
-          Otro día.


      Y mientras que los “voy a” ganan por goleada a los “ando” uno se pasa el día luchando, peleando, negociando… esperando.
   
      Pero creo que también ganan en otros muchos ámbitos. Por ejemplo, en la universidad les enseñamos lo que deben hacer, pero no haciendo.