Hola amigos. No, mejor Hola amigos y amigas. Muy largo. Hola amigos/as. La barra es complicada, así que propongo Hola amig@s. ¿Arroba para significar ambos géneros? Entonces prefiero Hola amigos y amigas. Como siempre, seguimos siendo nosotras las últimas. Vale, Hola amigas y amigos. No tiene importancia.
Se están dando muchas situaciones en las que “interesa” que sea una mujer la que ocupe tal o cual puesto, o que se alcance cierta cuota en el equipo. ¿Esto no es discriminación positiva? Hace pocos días le dieron el Premio Montblanc a la Mujer 2010 a Elena Ochoa y se lo dedicó a todas las mujeres que creen en el talento y no utilizan el género. Yo añadiría que igual para los hombres.
Hola amigos… Ya no me acuerdo lo que os iba a contar.
lunes, 31 de mayo de 2010
miércoles, 19 de mayo de 2010
MOVILIZACCIÓN
Educación, pobreza, injusticia, crisis económica, crisis de valores… No nos quedemos quietos. Somos muchos los que estamos preocupados. Nos debemos movilizar.
Pero no basta para movilizarnos a la acción, el simple interés, porque debemos actuar eficazmente. ¿Cómo hacerlo?
Como he escrito en alguna otra ocasión, creo que el poder ciudadano es muy grande. Comprometámonos, unámonos, formemos una entidad colectiva. “Los sujetos colectivos somos conscientes de que solo podemos conocer el sentido de nuestro pensamiento cuando actuamos” (El padre de blancanieves, Belén Gopegui). info@colaboraccion.org está para eso, pero no es la única entidad colectiva.
Además de como colectivo, también debemos participar activamente, física y personalmente, pues la íntima participación en las necesidades básicas se convierte también en un darme a mí mismo.
¿El esfuerzo merece la pena?. Para que pase algo hay que invertir una tendencia. Supongamos que seamos bastantes: ¿De verdad podríamos influir para lograrlo? Les dice Benedicto XVI en la Encíclica sobre la caridad a aquellos que piensan que es tarea imposible, que se liberen de la presunción de mejorar el mundo en primera persona y por sí solos y ofrezcan lo que cada uno pueda. Sin embargo, como bien dice el Papa, hacer todo lo que está en nuestras manos con las capacidades que tenemos, es la tarea que nos debe mantener en activo.
Para tomar decisiones orientadas a este fin no es preciso dar muchas vueltas; lo indispensable es adelgazar, eliminar condicionamientos, ganar libertad. Respirar de verdad. Pero a la espontaneidad del individuo debe añadirse la programación, la previsión, la colaboración con otras instituciones.
Pero no basta para movilizarnos a la acción, el simple interés, porque debemos actuar eficazmente. ¿Cómo hacerlo?
Como he escrito en alguna otra ocasión, creo que el poder ciudadano es muy grande. Comprometámonos, unámonos, formemos una entidad colectiva. “Los sujetos colectivos somos conscientes de que solo podemos conocer el sentido de nuestro pensamiento cuando actuamos” (El padre de blancanieves, Belén Gopegui). info@colaboraccion.org está para eso, pero no es la única entidad colectiva.
Además de como colectivo, también debemos participar activamente, física y personalmente, pues la íntima participación en las necesidades básicas se convierte también en un darme a mí mismo.
¿El esfuerzo merece la pena?. Para que pase algo hay que invertir una tendencia. Supongamos que seamos bastantes: ¿De verdad podríamos influir para lograrlo? Les dice Benedicto XVI en la Encíclica sobre la caridad a aquellos que piensan que es tarea imposible, que se liberen de la presunción de mejorar el mundo en primera persona y por sí solos y ofrezcan lo que cada uno pueda. Sin embargo, como bien dice el Papa, hacer todo lo que está en nuestras manos con las capacidades que tenemos, es la tarea que nos debe mantener en activo.
Para tomar decisiones orientadas a este fin no es preciso dar muchas vueltas; lo indispensable es adelgazar, eliminar condicionamientos, ganar libertad. Respirar de verdad. Pero a la espontaneidad del individuo debe añadirse la programación, la previsión, la colaboración con otras instituciones.
viernes, 30 de abril de 2010
¿ESTÁ USTED SIENDO MANIPULADO?
- ¿Qué estás escuchando?
- Mi iP
- ¿Tu qué?
- Mi iP
- ¿Y qué es eso de tu iP?
La marca. Necesitamos el iP, las N (o A), la PSpe, PoloRL. Consumir marcas, que se vean y que se sepa. La publicidad de hoy nos entra por todos los sentidos y nos manipula. Nos vestimos, alimentamos, bebemos, calzamos, oímos, vemos, jugamos con la marca. Esta nos controla y nos duerme.
Somos clientes (o consumidores). No me gustan esas palabras, pues como clientes y consumidores pasamos a ser elementos de la sociedad mercantil y dejamos de ser personas.
Respondiendo a la pregunta, es probable que estemos siendo manipulados y creo que la solución está en la educación. No debemos satisfacer deseos superficiales por medio de regalos, sino satisfacer necesidades fundamentales por medio de obligaciones y con el compromiso de todos. En este sentido, me gusta mucho el proyecto www.movilizacioneducativa.net que lidera el profesor José Antonio Marina.
Por otro lado, los expertos dicen que la conducta depende del contexto social. La gente hace lo que ven hacer a otros. Debemos ser conscientes de este proceso mimético y canalizarlo hacia el compromiso adecuado.
El proyecto www.colaboraccion.org del que formo parte tiene como misión fundamental la colaborar+acción a través del conocimiento compartido aplicándolo externamente a la reducción de la pobreza y consiguiendo para los que participan el refuerzo y vivencialidad permanente de los valores fundamentales. Lograr ciudadanos comprometidos es labor de todos. Es por ello que colaborACCIÓN propone, para modificar el modelo actual de comportamiento de la sociedad (una de sus prioridades), impulsar un proyecto de “docencia con conciencia” en la Universidad de Huelva, la “universidad de padres” (al estilo de www.universidaddepadres.es) para familias con hijos en bachillerato y en la universidad, trabajar en la consecución del municipio de Bonares como municipio habitable (pediré al municipio de Alcalá de Guadaíra que comparta con nosotros su experiencia), la sensibilización y formación a los jóvenes en la creación de empresas sociales… Todo ello aderezado con las herramientas de comunicación y las tecnologías de la información que van a posibilitar difundir y expandir nuestras experiencias.
¿Y yo... qué puedo hacer? Tú también formas parte de la educación. Te necesitamos.
- Mi iP
- ¿Tu qué?
- Mi iP
- ¿Y qué es eso de tu iP?
La marca. Necesitamos el iP, las N (o A), la PSpe, PoloRL. Consumir marcas, que se vean y que se sepa. La publicidad de hoy nos entra por todos los sentidos y nos manipula. Nos vestimos, alimentamos, bebemos, calzamos, oímos, vemos, jugamos con la marca. Esta nos controla y nos duerme.
Somos clientes (o consumidores). No me gustan esas palabras, pues como clientes y consumidores pasamos a ser elementos de la sociedad mercantil y dejamos de ser personas.
Respondiendo a la pregunta, es probable que estemos siendo manipulados y creo que la solución está en la educación. No debemos satisfacer deseos superficiales por medio de regalos, sino satisfacer necesidades fundamentales por medio de obligaciones y con el compromiso de todos. En este sentido, me gusta mucho el proyecto www.movilizacioneducativa.net que lidera el profesor José Antonio Marina.
Por otro lado, los expertos dicen que la conducta depende del contexto social. La gente hace lo que ven hacer a otros. Debemos ser conscientes de este proceso mimético y canalizarlo hacia el compromiso adecuado.
El proyecto www.colaboraccion.org del que formo parte tiene como misión fundamental la colaborar+acción a través del conocimiento compartido aplicándolo externamente a la reducción de la pobreza y consiguiendo para los que participan el refuerzo y vivencialidad permanente de los valores fundamentales. Lograr ciudadanos comprometidos es labor de todos. Es por ello que colaborACCIÓN propone, para modificar el modelo actual de comportamiento de la sociedad (una de sus prioridades), impulsar un proyecto de “docencia con conciencia” en la Universidad de Huelva, la “universidad de padres” (al estilo de www.universidaddepadres.es) para familias con hijos en bachillerato y en la universidad, trabajar en la consecución del municipio de Bonares como municipio habitable (pediré al municipio de Alcalá de Guadaíra que comparta con nosotros su experiencia), la sensibilización y formación a los jóvenes en la creación de empresas sociales… Todo ello aderezado con las herramientas de comunicación y las tecnologías de la información que van a posibilitar difundir y expandir nuestras experiencias.
¿Y yo... qué puedo hacer? Tú también formas parte de la educación. Te necesitamos.
lunes, 19 de abril de 2010
SMALL WORLD
En 1967, el psicólogo social Stanley Milgram llevó a cabo un sorprendente experimento. Estaba interesado en la hipótesis denominada como el problema del “mundo pequeño”. Milgram demostró que cualquier persona puede llegar a cualquier otra persona en cualquier otro lugar del mundo en … ¡sólo seis pasos!
En este planeta estamos todos separados únicamente por seis personas. Seis grados de separación, como escribe Duncan Watts. Entre nosotros y los demás seres humanos. Y, en efecto, estamos en la era de la conectividad, el periodo de la historia de la humanidad que ha llegado a estar conectado de un modo más global, más intenso y más inesperado que otro anterior. Esto, por un lado, nos abre muchas posibilidades para el desarrollo y la colaboración, para compartir y oírse todas las voces, para ayudar a cualquier persona del mundo desde cualquier parte del mundo.
Pero, por otro lado, también me pregunto: ¿A cuántos pasos estoy de mis hijos? ¿Y de mis alumnos? ¿Y de mis vecinos? ¿Y de mi yo?
En este planeta estamos todos separados únicamente por seis personas. Seis grados de separación, como escribe Duncan Watts. Entre nosotros y los demás seres humanos. Y, en efecto, estamos en la era de la conectividad, el periodo de la historia de la humanidad que ha llegado a estar conectado de un modo más global, más intenso y más inesperado que otro anterior. Esto, por un lado, nos abre muchas posibilidades para el desarrollo y la colaboración, para compartir y oírse todas las voces, para ayudar a cualquier persona del mundo desde cualquier parte del mundo.
Pero, por otro lado, también me pregunto: ¿A cuántos pasos estoy de mis hijos? ¿Y de mis alumnos? ¿Y de mis vecinos? ¿Y de mi yo?
miércoles, 31 de marzo de 2010
¿POR QUÉ NO UNA DOCENCIA CON “CONCIENCIA”?
Los niños aprenden observando a los adultos y a otros niños. El profesor Giacomo Rizzolatti ha demostrado que en una región del cerebro “habitan” unas células que son las causantes de que los humanos tendamos a imitar a los que nos rodean: son las neuronas espejo. Cuando vemos a alguna persona haciendo algo, en nuestro cerebro se activan las neuronas espejo y nuestro cerebro actúa como si estuviéramos haciendo lo mismo que esa persona.
Así que estamos predispuestos a imitar a quienes nos rodean. Esto recuerda la opinión de muchos profesores de que no deberíamos sólo dar a conocer qué sabemos sino también poner de manifiesto cómo lo sabemos. En el proceso de aprendizaje, los valores, las ideas y la actitud del profesor podrían ser tan importantes como el material que está enseñando. Las personas exhiben sus actitudes y creencias continuamente, a menudo sin pretenderlo. Son estas actitudes y creencias las que los alumnos captan e imitan fácilmente incluso cuando no es esta su intención.
Recordemos por un momento a aquel profesor o profesora inolvidable que conocimos una vez al menos en nuestra escolaridad. ¿Cuáles eran las cualidades que poseía? ¿Acaso era un gran matemático? ¿Una gran historiadora? ¿Un excelente filósofo? Posiblemente no, o no era eso lo que más nos interesaba.
Naturalmente, no imitamos cualquier cosa sino con más probabilidad a aquellos a quienes admiramos. Profesores, padres, políticos, periodistas, actuemos en nuestra vida y profesión de acuerdo a los valores fundamentales para la convivencia. No subestimemos el poder de las neuronas espejo.
Que no nos frene el miedo o la inseguridad. Todos, sin excepción, tenemos a alguien que nos admira y nos quiere. Nadie está solo. Merece la pena intentarlo y trabajarlo.
¿Cuánto somos ya?
Así que estamos predispuestos a imitar a quienes nos rodean. Esto recuerda la opinión de muchos profesores de que no deberíamos sólo dar a conocer qué sabemos sino también poner de manifiesto cómo lo sabemos. En el proceso de aprendizaje, los valores, las ideas y la actitud del profesor podrían ser tan importantes como el material que está enseñando. Las personas exhiben sus actitudes y creencias continuamente, a menudo sin pretenderlo. Son estas actitudes y creencias las que los alumnos captan e imitan fácilmente incluso cuando no es esta su intención.
Recordemos por un momento a aquel profesor o profesora inolvidable que conocimos una vez al menos en nuestra escolaridad. ¿Cuáles eran las cualidades que poseía? ¿Acaso era un gran matemático? ¿Una gran historiadora? ¿Un excelente filósofo? Posiblemente no, o no era eso lo que más nos interesaba.
Naturalmente, no imitamos cualquier cosa sino con más probabilidad a aquellos a quienes admiramos. Profesores, padres, políticos, periodistas, actuemos en nuestra vida y profesión de acuerdo a los valores fundamentales para la convivencia. No subestimemos el poder de las neuronas espejo.
Que no nos frene el miedo o la inseguridad. Todos, sin excepción, tenemos a alguien que nos admira y nos quiere. Nadie está solo. Merece la pena intentarlo y trabajarlo.
¿Cuánto somos ya?
miércoles, 24 de marzo de 2010
LA CULPA DE LA CRISIS LA TIENE….
La culpa de la crisis la tiene el gobierno. No, los bancos. Bueno, ellos también. ¿Acaso el ladrillo no tuvo algo que ver? Sí, pero lo malo no ha sido el ladrillo, sino el modelo productivo basado en él.
Nosotros somos las víctimas. La verdad es que siempre tenemos a alguien a quien echar la culpa. Es fácil. Lo difícil es pararse a pensar si uno mismo tiene algo que ver con el problema. ¿Acaso necesitaba ese gran coche? ¿O la casa en la playa? ¿O una tan grande? O la tele con pantalla plana… Bueno, y si no necesitaba todas esas cosas, ¿por qué las compré? ¿por qué no descansé hasta tenerlas?
Estamos inmersos en una sociedad de consumo. Nuestra sociedad es como una gigantesca superficie comercial, sin muros, sin límites, sin fronteras y sin más objetivos que el consumo. Y los jóvenes un yacimiento de consumidores cada vez más ávidos. Y la misión de las familias y de los medios es informarlos y formarlos a empujar el carrito de la compra. Porque eso es lo que hacemos los mayores.
Mi ipod, blackberry, nike, PSP, wii, BMW... Porque de la marca depende la identidad de las personas.
Familias enteras consagradas a considerar sus menores deseos como necesidades vitales. ¡Más, más!
Y claro, la culpa la tiene el gobierno, los bancos, el ladrillo…
PD: La crisis no empezó en 2008 ó 2009. Ésta empezó hace tiempo. Quizás, en lo que sí tengan razón es que es global.
Nosotros somos las víctimas. La verdad es que siempre tenemos a alguien a quien echar la culpa. Es fácil. Lo difícil es pararse a pensar si uno mismo tiene algo que ver con el problema. ¿Acaso necesitaba ese gran coche? ¿O la casa en la playa? ¿O una tan grande? O la tele con pantalla plana… Bueno, y si no necesitaba todas esas cosas, ¿por qué las compré? ¿por qué no descansé hasta tenerlas?
Estamos inmersos en una sociedad de consumo. Nuestra sociedad es como una gigantesca superficie comercial, sin muros, sin límites, sin fronteras y sin más objetivos que el consumo. Y los jóvenes un yacimiento de consumidores cada vez más ávidos. Y la misión de las familias y de los medios es informarlos y formarlos a empujar el carrito de la compra. Porque eso es lo que hacemos los mayores.
Mi ipod, blackberry, nike, PSP, wii, BMW... Porque de la marca depende la identidad de las personas.
Familias enteras consagradas a considerar sus menores deseos como necesidades vitales. ¡Más, más!
Y claro, la culpa la tiene el gobierno, los bancos, el ladrillo…
PD: La crisis no empezó en 2008 ó 2009. Ésta empezó hace tiempo. Quizás, en lo que sí tengan razón es que es global.
jueves, 18 de febrero de 2010
¿POR QUÉ NO QUIERO UN eBOOK?
Uno de los regalos estrella de las pasadas navidades ha sido el libro electrónico (me referiré en adelante al dispositivo portátil que sirve para leer publicaciones digitales). ¡Y el mes pasado apareció el iPad, el nuevo producto de Apple!
Me gusta mucho el ebook con tinta electrónica (¡ofrece una experiencia de uso similar a la de un libro tradicional!); lo puedes llevar en el bolso (¡también un libro!); pero puedes llevar con él veinte libros (¿todos me los voy a leer?); y se pasan las páginas como en un libro de verdad (¡ah, que bien!)…
Seré un poco anticuado pues yo siento la necesidad de tocar las páginas del libro que estoy leyendo. Y también la necesidad de oler esas mismas páginas cuando lo releo. Incluso me acuerdo de sucesos de mi vida que ocurrieron en los días que leía esas páginas
Esa nota, esa mancha, esa señal, ese papel dejado entre sus páginas… De vez en cuando me quedo ensimismado, sin leer, pero acariciándolo.
Y es que también siento la necesidad de tocar ciertas fotos mientras las miro. Para mí son algo más que recuerdos de otra época, forman parte esencial de mi vida. Tocándolas revivo instantes.
Seguro que me compraré un ebook, como hice con la cámara digital. Y me alegraré de tenerlo. Pero no dejaré de comprar libros. Con su pasta y todo.
Los sentidos del tacto y del olfato me llevan a revivir muchas emociones.
Me gusta mucho el ebook con tinta electrónica (¡ofrece una experiencia de uso similar a la de un libro tradicional!); lo puedes llevar en el bolso (¡también un libro!); pero puedes llevar con él veinte libros (¿todos me los voy a leer?); y se pasan las páginas como en un libro de verdad (¡ah, que bien!)…
Seré un poco anticuado pues yo siento la necesidad de tocar las páginas del libro que estoy leyendo. Y también la necesidad de oler esas mismas páginas cuando lo releo. Incluso me acuerdo de sucesos de mi vida que ocurrieron en los días que leía esas páginas
Esa nota, esa mancha, esa señal, ese papel dejado entre sus páginas… De vez en cuando me quedo ensimismado, sin leer, pero acariciándolo.
Y es que también siento la necesidad de tocar ciertas fotos mientras las miro. Para mí son algo más que recuerdos de otra época, forman parte esencial de mi vida. Tocándolas revivo instantes.
Seguro que me compraré un ebook, como hice con la cámara digital. Y me alegraré de tenerlo. Pero no dejaré de comprar libros. Con su pasta y todo.
Los sentidos del tacto y del olfato me llevan a revivir muchas emociones.
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